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Mostrando entradas de septiembre, 2012

Me está mirando IX

Le tocaba hacer guardia esa noche, aunque hubiera preferido quedarse en su casa tirada en el sofá viendo su programa musical favorito. Mac Farlane estaba medio adormilada en su mesa delante de la pantalla del ordenador. Gertrud, la enfermera de guardia, se acercó para llevarle un café caliente. Al depositar la taza sobre la mesa un ruido extraño llamó su atención y la de Mac Farlane que dio un respingo.
-Gertrud, acércate a ver qué pasa-dijo bostezando con cara de fastidio. -Parece que la doctora Svenson está aún en su consulta-contestó Gertrud.
-No digas tonterías, la doctora se fue hace más de una hora, anda vete a ver qué pasa.
Respiró hondo y se dirigió hacia el despacho de la doctora Svenson, por un momento creyó oír la risa de un hombre, pero las luces del despacho estaban apagadas. Abrió la puerta y encendió la luz, no había nadie. Se sobresaltó cuando de repente una ráfaga de aire hizo que se movieran las cortinas las cortinas y los papeles que habían sobre la mesa volaran cayendo…

Rambo existe y es tatatachán....¡Un tomateee!

Que no, que no me he vuelto loca (al menos de momento). Bueno, vale admito que algo sí; pero sólo un poquito. Os preguntaréis ¿de qué diablos estará hablando esta individua algo alocada que tan pronto oye melones sin zapato, como se le rebelan las bombonas de butano? Pues muy sencillo, de una variedad de tomate..Ah que tu ya lo sabías, pues vaya chasco, y yo que pensaba que había descubierto la pólvora. Es igual, lo voy a contar de todas maneras, de esta no os libráis, si ya sé que qué pesada me pongo.
   Pues de lo que os hablaba, resulta que voy al supermercado a comprar y digo, vaya que se me olvidan los tomates para la ensalada. Así que me acerco a  la sección  de frutas y verduras y empiezo a echar un vistazo, y al pasar por delante de unos tomates muy vistosos, uno como que parece que me guiña el ojo y me dice ¡llévame a casa guapa! Vale mentira cochina, es que los vi tan redonditos y coloraditos, tan hermosos ellos que parece que me decían ...¡cómeme! Y además llevaban la etiq…