Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de septiembre, 2012

Me está mirando X

El inspector Smith decidió tirar de hemeroteca a fin de averiguar algo más sobre el incendio del hospital psiquiátrico. Después de casi dos horas mirando la pantalla del ordenador solo logró un  fuerte dolor de cabeza. Nada, apenas unas pocas notas, pero nada interesante. Decepcionado salió de la biblioteca pública y se encaminó a la farmacia de la esquina en busca de un remedio para el fuerte dolor de cabeza. Al salir de la farmacia, el móvil empezó a vibrar anunciando un mensaje: era Anderson citándole en la cafetería de Harry, su cuñado.
Miró el reloj, aún faltaban diez minutos, se tomó una pastilla para el dolor de cabeza y un poco de café mientras leía las noticias deportivas del día. Volvió a mirar el reloj con impaciencia, los minutos parecían pasar muy despacio ¿Qué sería aquello qué había descubierto Anderson? Pidió otro café y un croissant. A los pocos minutos apareció Anderson,
-Hola jefe-saludó. Tras pedir otro café le entregó una carpeta.
-¿Qué es?-preguntó el inspect…

Rambo existe y es tatatachán....¡Un tomateee!

Que no, que no me he vuelto loca (al menos de momento). Bueno, vale admito que algo sí; pero sólo un poquito. Os preguntaréis ¿de qué diablos estará hablando esta individua algo alocada que tan pronto oye melones sin zapato, como se le rebelan las bombonas de butano? Pues muy sencillo, de una variedad de tomate..Ah que tu ya lo sabías, pues vaya chasco, y yo que pensaba que había descubierto la pólvora. Es igual, lo voy a contar de todas maneras, de esta no os libráis, si ya sé que qué pesada me pongo.
   Pues de lo que os hablaba, resulta que voy al supermercado a comprar y digo, vaya que se me olvidan los tomates para la ensalada. Así que me acerco a  la sección  de frutas y verduras y empiezo a echar un vistazo, y al pasar por delante de unos tomates muy vistosos, uno como que parece que me guiña el ojo y me dice ¡llévame a casa guapa! Vale mentira cochina, es que los vi tan redonditos y coloraditos, tan hermosos ellos que parece que me decían ...¡cómeme! Y además llevaban la etiq…