Ir al contenido principal

Me está mirando IX

Le tocaba hacer guardia esa noche, aunque hubiera preferido quedarse en su casa tirada en el sofá viendo su programa musical favorito. Mac Farlane estaba medio adormilada en su mesa delante de la pantalla del ordenador. Gertrud, la enfermera de guardia, se acercó para llevarle un café caliente. Al depositar la taza sobre la mesa un ruido extraño llamó su atención y la de Mac Farlane que dio un respingo.
-Gertrud, acércate a ver qué pasa-dijo bostezando con cara de fastidio. -Parece que la doctora Svenson está aún en su consulta-contestó Gertrud.
-No digas tonterías, la doctora se fue hace más de una hora, anda vete a ver qué pasa.
Respiró hondo y se dirigió hacia el despacho de la doctora Svenson, por un momento creyó oír la risa de un hombre, pero las luces del despacho estaban apagadas. Abrió la puerta y encendió la luz, no había nadie. Se sobresaltó cuando de repente una ráfaga de aire hizo que se movieran las cortinas las cortinas y los papeles que habían sobre la mesa volaran cayendo…

¿Alguien se acuerda de Norma Jean?




Todos se acuerdan de Marilyn, y de Norma Jean, ¿quién se acuerda? Todos amaron al personaje, pero no a la mujer que se escondía debajo de la piel de aquel mito. Ella lo sabía, por eso dijo aquella frase “Los hombres dicen que me aman, pero ¿a quién aman? a Marilyn".




 No tuvo una infancia fácil, ni feliz. Al poco de nacer su padre las abandonaría a ella y a su madre, quien padecía esquizofrenia. La pequeña Norma pasó por casa de sus abuelos, el orfanato y varias familias adoptivas, hasta casarse con dieciséis años con James Dougherty, uno de sus vecinos que trabajaba en una fábrica de material aeronáutico. 
Trabajó en una fábrica revisando paracaídas y un fotógrafo que visitó dicha fábrica fue quien la descubrió por casualidad mientras realizaba un reportaje sobre la contribución femenina a la economía de guerra. La revista Yank le ofreció un contrato de modelo. Y ahí es cuando empieza a forjarse el mito..Primero le cambiaron el color de pelo..aún no de la tonalidad que luego la haría famosa. Más tarde la cambiarían por completo. 



 Empezó a tener éxito con sus primeras películas, hasta que llegó Los caballeros las prefieren rubias o Como casarse con un millonario. Ahí el personaje de Marilyn empieza su fase ascendente. La imagen de una mujer explosiva, superficial fue arrollador, pero nada tenían que ver con Norma, esa chica alegre, inteligente, nada superficial y con ganas de comerse el mundo.



 Se casó tres veces, pero no fue feliz, porque todos se casaban con Marilyn, no con Norma Jean..Y Marilyn se apoderaba de la vida de Norma, la fue anulando poco a poco y nadie supo darse cuenta. 



Quizás pensó que al casarse con un intelectual como Arthur Miller, encontraría la felicidad ¿Por qué no? al fin de cuentas el era un hombre inteligente, sabría diferenciar entre Norma Jean y su personaje. Lamentablemente no fue así.




 Aunque quizás ya era tarde, quizás Marilyn se había apoderado tanto de ella que hubiera anulado totalmente a Norma Jean. Y de nuevo otro fracaso, así que decidió recurrir a una psiquiatra para que la ayudara a salir de ese pozo negro en el que iba cayendo.



 Tenía miedo, miedo de acabar como su madre. Y eso la fue hundiendo cada vez más, tanto que al final Norma decidió acabar con Marilyn, pero eso suponía matar al mismo tiempo aquello por lo que tanto había sufrido, su propio yo. Al final, ganaría Marilyn...como siempre. Es ella la que vive en el recuerdo...pero ¿Alguien se acuerda de Norma Jean?

Comentarios

  1. Una actriz extraordinaria y un mito del séptimo arte. Lejos de ser la rubia tonta con la que algunos la etiquetaron Norma Jean era una persona culta y sensible, una persona que tuvo una infancia super difícil que la marcaría para el resto de su vida. Para mí es una de las más grandes actrices que ha dado Hollywood. Lástima que la vida fuera tan dura con ella y una pena que muriera tan pronto, vencida quiza por sus propios miedos. Una mujer espectacular cuyo nombre quedará esculpido con letras de oro en el olimpo de los dioses por toda la eternidad.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cierto, era una mujer culta, según estuve leyendo tenía una amplia biblioteca; y no para adornar su casa, no. Le encantaba leer y, se dice que poseía un coeficiente intelectual más alto que Einstein. Fue una gran mujer, pero con muy poca suerte en el ámbito afectivo y eso fue un lastre durante toda su vida.

      Eliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Doradas a la sal y salsas para acompañar a las doradas

NOTA: esta receta se puede hacer con lubina, dorada y  con lisa o mújol. Y se les puede acompañar con patatas, verduras o con lo que mejor gustéis. Si quieres imprimir esta receta está disponible en:https://www.facebook.com/algomasquecuento
Ingredientes (para cuatro personas)4 doradas de 400 g. aprox. -sal para cocinar al horno (suelen ser de dos kilos y se venden en cualquier supermercado). Preparación:
   Colocamos las doradas enteras (con su piel) en una bandeja de horno cuyo fondo esté cubierto de la sal. Un truco para que no tengamos luego que pasarnos mucho tiempo limpiando sería cubrir previamente la bandeja con papel de horno y luego cubrirlo con la sal.    A continuación, cubrimos los pescados con el resto de la sal, pero atentos, tenemos que dejar el ojo del pescado al descubierto, pues cuando el ojo se ponga blanco eso nos indicará que el pescado ya está hecho.


   Una vez que lo tenemos cubiertos, lo entramos en el horno que lo habremos pre-calentado previamente, y lo pondremos a