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Me está mirando IX

Le tocaba hacer guardia esa noche, aunque hubiera preferido quedarse en su casa tirada en el sofá viendo su programa musical favorito. Mac Farlane estaba medio adormilada en su mesa delante de la pantalla del ordenador. Gertrud, la enfermera de guardia, se acercó para llevarle un café caliente. Al depositar la taza sobre la mesa un ruido extraño llamó su atención y la de Mac Farlane que dio un respingo.
-Gertrud, acércate a ver qué pasa-dijo bostezando con cara de fastidio. -Parece que la doctora Svenson está aún en su consulta-contestó Gertrud.
-No digas tonterías, la doctora se fue hace más de una hora, anda vete a ver qué pasa.
Respiró hondo y se dirigió hacia el despacho de la doctora Svenson, por un momento creyó oír la risa de un hombre, pero las luces del despacho estaban apagadas. Abrió la puerta y encendió la luz, no había nadie. Se sobresaltó cuando de repente una ráfaga de aire hizo que se movieran las cortinas las cortinas y los papeles que habían sobre la mesa volaran cayendo…

Te estuve esperando


Foto-manipulación de Bárbara Florczy
Te estuve esperando, 
en aquel banco donde acordamos.
Allí nadie llegó,
solo un cuervo negro;
un mal presagio.
El tiempo pasó
inexorable los segundos derramando,
 una infantil desesperación
y una tormenta,
de decepción y desencanto.
En medio de la lluvia
con una rosa roja entre mis manos,
empapándome el dolor,
 y el corazón acongojado;
aun te estuve esperando.
La esperanza se heló,
la rosa deposité en el banco.
Rota la ilusión
y el corazón en mil pedazos,
bajo la lluvia caminé
desorientado y cabizbajo.

Comentarios

  1. Esperar desespera, sobre todo si la espera ha sido infructuosa. Solo cabe una pregunta, ¿quién le ha dejao el corazón partio? ;)

    Muy buena, me gusta, aunque me suena la foto y no estoy segura de si la has publicado antes o es que has utilizado la misma foto para otra publicación...yo y mi memoria.

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    Respuestas
    1. Eso quisiera yo saber...¿quién le dejao el corazón partío?
      Si la usé hace tiempo. En realidad este poema me surgió al ver una imagen similar(creo que fue en Google+) pero con una rosa, era un gif y llovía sobre el caballero, y de esa imagen nació este poema. Busqué la imagen, pero no he dado con ella para subirla, así que puse esta. Cuando la encuentre, si es que doy con ella la pondré.
      Dame una imagen y seguro le saco alguna historia XD

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  2. Amar sin ser amado, querer sin ser conrrespondido, esperar, esperar, esperar... A veces esperamos una sombra, una quimera, amamos una ilusión, una fantasía, un sueño... que se evapora nada más tocarlo.
    Precioso poema Isabel, una vez más te has superado. Enhorabuena.

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    Respuestas
    1. Gracias Marco, a veces nos empeñamos en lo imposible. El problema es que el corazón se empeña en contradecir a la razón en estos casos.
      El ser humano es así de complicado.

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Doradas a la sal y salsas para acompañar a las doradas

NOTA: esta receta se puede hacer con lubina, dorada y  con lisa o mújol. Y se les puede acompañar con patatas, verduras o con lo que mejor gustéis. Si quieres imprimir esta receta está disponible en:https://www.facebook.com/algomasquecuento
Ingredientes (para cuatro personas)4 doradas de 400 g. aprox. -sal para cocinar al horno (suelen ser de dos kilos y se venden en cualquier supermercado). Preparación:
   Colocamos las doradas enteras (con su piel) en una bandeja de horno cuyo fondo esté cubierto de la sal. Un truco para que no tengamos luego que pasarnos mucho tiempo limpiando sería cubrir previamente la bandeja con papel de horno y luego cubrirlo con la sal.    A continuación, cubrimos los pescados con el resto de la sal, pero atentos, tenemos que dejar el ojo del pescado al descubierto, pues cuando el ojo se ponga blanco eso nos indicará que el pescado ya está hecho.


   Una vez que lo tenemos cubiertos, lo entramos en el horno que lo habremos pre-calentado previamente, y lo pondremos a