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Me está mirando IX

Le tocaba hacer guardia esa noche, aunque hubiera preferido quedarse en su casa tirada en el sofá viendo su programa musical favorito. Mac Farlane estaba medio adormilada en su mesa delante de la pantalla del ordenador. Gertrud, la enfermera de guardia, se acercó para llevarle un café caliente. Al depositar la taza sobre la mesa un ruido extraño llamó su atención y la de Mac Farlane que dio un respingo.
-Gertrud, acércate a ver qué pasa-dijo bostezando con cara de fastidio. -Parece que la doctora Svenson está aún en su consulta-contestó Gertrud.
-No digas tonterías, la doctora se fue hace más de una hora, anda vete a ver qué pasa.
Respiró hondo y se dirigió hacia el despacho de la doctora Svenson, por un momento creyó oír la risa de un hombre, pero las luces del despacho estaban apagadas. Abrió la puerta y encendió la luz, no había nadie. Se sobresaltó cuando de repente una ráfaga de aire hizo que se movieran las cortinas las cortinas y los papeles que habían sobre la mesa volaran cayendo…

Obsesión VIII

   Javier recibe el encargo de recoger la furgoneta blanca del garaje de la casa de Julio y llevarla al punto indicado. Todo está preparado para el siguiente paso.
    En la comisaría reciben la carta de los secuestradores y la carta manuscrita por María de la Riva. Allí se encuentran sus padres preocupados por la suerte que pueda correr su hija. 
    José decide coger la copia de llaves que tiene del apartamento de Judith. Tiene curiosidad por saber qué es lo que podría interesar a Javier. Entra al piso, no ve nada raro...salvo una revista de viajes a las islas Fiyi. Al principio no le da importancia hasta que hace memoria de algo que se le escapó a Javier...<<Pronto tendremos dinero y podremos hacer lo que se nos antoje, tú tu viaje-refiriéndose a Judith- y yo comprarme un buen deportivo>>. 
   Siempre pensó que aquel comentario era una más de sus fantasías, pero al ver la revista y el número de teléfono de la agencia las cosas le empezaron a cuadrar. En ese momento José no lo duda y coge el teléfono y llama a la agencia de viajes que aparece remarcado en la revista para confirmar sus sospechas. Puesto al habla con la agencia de viaje, la señorita que le atiende le confirma el viaje a las islas Fiyi para dentro de tres días.
   Sin perder un minuto, con la información en sus manos sale disparado escaleras abajo con la revista en la mano y se acerca hasta el coche aparcado frente del edificio. 
   Allí esta el agente García totalmente sorprendido.
-¡Agente tengo algo importante para usted!
-¡Pero qué diablos!
-Sé quienes son los secuestradores de María de la Riva.
-¿De qué me habla?
 José entra en el coche y le cuenta lo sucedido. 
-¿Se acuerda de la fotografía que me mostraron ustedes?-pregunta José al agente García.
-Sí lo recuerdo perfectamente. De hecho, la encontramos en su domicilio-responde el agente.
-Pues se hizo en una finca de Julio, no muy lejos de la ciudad. Creo que es allí donde tienen a María de la Riva.
-¿Y usted cómo lo sabe?
-Por un comentario absurdo que hizo el día de la fiesta sobre el aislamiento y propiedades de la casa.
-Eso no nos dicen nada.
-¿Y si tengo razón?
Duda un rato, luego llama al Comisario. El Comisario, tiene una leve sospecha. Han visto a Javier merodeando por el piso de María de la Riva.
-Algo se cuece, y no sabemos bien qué buscan en el piso de María de la Riva.
-¿Tiene dinero o joyas?-pregunta José.
-¿Joyas?-hace una pausa y luego se ríe-no creo que...¡un momento!
-¿Qué ocurre?-le pregunta José con cierta curiosidad. 
Odia que le dejen en ascuas. 
Vuelve a llamar al Comisario.
-Perdone que le moleste de nuevo-se excusa el agente-pero...¿se acuerda del atraco a la Joyería Bertone?
-Si, me acuerdo. Se llevaron un botín de más de tres millones de euros en joyas.-Responde el Comisario-No dejaron ni rastro.
-¿Y si los ladrones lo hubieran escondido en un piso a la espera de encontrar la manera de convertir el botín en dinero?
-¿A dónde quiere llegar?-pregunta malhumorado el Comisario. 
-A que sospecho que las joyas han estado todo el tiempo en el piso de María de la Riva.
-¿Pero qué tonterías dice agente?
-Pida información de cuándo compró el piso María de la Riva y quién fue el anterior propietario, y de si se hicieron reformas antes de su venta.
-¿Es que ahora me va a dar órdenes usted de lo que tengo que hacer?
-Perdone Comisario, no pretendía hacer eso-se disculpa el agente-solo hacía una sugerencia.
-Bien, pediré esa información.

Continuará...



Comentarios

  1. Vaya, parece que está próxima la resolución del caso ¿no? Esto de contar una historia por entregas es un poco maquiavélico, je...je...je. Saludos.

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    Respuestas
    1. Sí, ya hemos entrado en la recta final de la historia. Lo de las historias por entregas es que me gusta la intriga je, je, je. Saludos.

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Doradas a la sal y salsas para acompañar a las doradas

NOTA: esta receta se puede hacer con lubina, dorada y  con lisa o mújol. Y se les puede acompañar con patatas, verduras o con lo que mejor gustéis. Si quieres imprimir esta receta está disponible en:https://www.facebook.com/algomasquecuento
Ingredientes (para cuatro personas)4 doradas de 400 g. aprox. -sal para cocinar al horno (suelen ser de dos kilos y se venden en cualquier supermercado). Preparación:
   Colocamos las doradas enteras (con su piel) en una bandeja de horno cuyo fondo esté cubierto de la sal. Un truco para que no tengamos luego que pasarnos mucho tiempo limpiando sería cubrir previamente la bandeja con papel de horno y luego cubrirlo con la sal.    A continuación, cubrimos los pescados con el resto de la sal, pero atentos, tenemos que dejar el ojo del pescado al descubierto, pues cuando el ojo se ponga blanco eso nos indicará que el pescado ya está hecho.


   Una vez que lo tenemos cubiertos, lo entramos en el horno que lo habremos pre-calentado previamente, y lo pondremos a