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Me está mirando IX

Le tocaba hacer guardia esa noche, aunque hubiera preferido quedarse en su casa tirada en el sofá viendo su programa musical favorito. Mac Farlane estaba medio adormilada en su mesa delante de la pantalla del ordenador. Gertrud, la enfermera de guardia, se acercó para llevarle un café caliente. Al depositar la taza sobre la mesa un ruido extraño llamó su atención y la de Mac Farlane que dio un respingo.
-Gertrud, acércate a ver qué pasa-dijo bostezando con cara de fastidio. -Parece que la doctora Svenson está aún en su consulta-contestó Gertrud.
-No digas tonterías, la doctora se fue hace más de una hora, anda vete a ver qué pasa.
Respiró hondo y se dirigió hacia el despacho de la doctora Svenson, por un momento creyó oír la risa de un hombre, pero las luces del despacho estaban apagadas. Abrió la puerta y encendió la luz, no había nadie. Se sobresaltó cuando de repente una ráfaga de aire hizo que se movieran las cortinas las cortinas y los papeles que habían sobre la mesa volaran cayendo…

Oda a los dulces navideños

¿Qué pérfidas mentes os crearon?
¿Qué manos crueles os amasaron?
Mazapanes, roscos y alfajores.
Almendrados, turrones y mantecados,
asesinos de dietas insípidas,
traidores de estilizadas siluetas.
¿No tenéis compasión de esta golosa inquieta?
Bizcochos, bombones y polvorones.
Cordiales, chocolates y rollos de naranja.
He ganado alguna arroba,
y ya se me nota en la panza.
Y he de decir que es mal presagio,
así de que empiece el año,
tendré que ir al gimnasio.
¡Oh tentación azucarada!
¿por qué siempre me veo tentada?
¡Apartad de mí esta tentación infame
que ya no veo la hora de que se acaben!
Y ahí están en la bandeja,
Vestidos de colorines,
 rollizos y llamativos
intentando convencerme
-Ah, no te preocupes,
tómate uno que hoy es día festivo.
¿Y qué hago con la dieta?
“No te preocupes
-me dicen-.
¡Mándala a hacer puñetas!”.
Y sin remordimientos,
uno tras otro me como
dándole gusto al paladar
que ya si eso otro día
la dieta habré de comenzar.

Comentarios

  1. Ja,ja,ja. A mí por suerte no me gusta lo dulce, pero sí a mi mujer, a mis hermanas, a mis amigas y, en general, a casi todas las mujeres que conozco. También a muchos amigos pero… no me puedes negar Isabel que las mujeres sentís una especial predilección por lo dulce… chocolates, mantecados, polvorones, turrones, bombones… además, como los pícaros que los venden los visten (como bien dices) de colorines pues la tentación se torna irresistible. Estas fiestas son realmente infames para las dietas, pero ¿quién diablos no se salta una dieta en navidad? Sí, es cierto que luego las calorías se depositan en sitios impúdicos y que por recato no quiero nombrar pero… es que están tan ricos los condenados... Además, ya habrá tiempo de machacarse en el gimnasio y de estar comiendo lechuga y berza hasta hacer desaparecer de nuestro cuerpo lo que han dejado estos dulces malandrines. Ja,ja,ja. Feliz año Isabel.

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    1. Feliz año.
      Si, es irremediable, me encantan los dulces. Este año he probado unos mantecados de Antequera que son adictivos 100% de lo buenos que están. Es superior a mis fuerzas, y eso que me dije este año solo voy a comprar unos poquitos, porque luego se tiran muchos días en la bandeja dando tumbos y al final solo me los como yo. Pues nada, han volado y he tenido que comprar más, pero lo más grave es que soy yo la que no paro de darle al diente. Y lo peor es que aún me queda el Roscón de Reyes. Así que el día 7 no me queda más remedio que empezar a hacer ejercicio y dieta....atracón de lechuga y berza como tu dices jajajajaja. Mira que son aburridas las dietas, y lo bueno que está todo lo que engorda....que mundo más cruel para los que nos gusta el buen comer..

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  2. Amarás las berzas sobre todas las viandas que se te presenten a partir de Enero, dulce pecadora :)))

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    Respuestas
    1. ¿Tú crees que podré resistir la tentación? son muchos dulces pululando por este mundo de pecadores golosos. Seré fuerte y amaré las berzas, coles, lechugas y demás paraíso vegetal...hasta que los chuletones, patas de cordero, calderetas, y demás exquisiteces llamen de nuevo a la puerta de esta pobre adicta del buen yantar.

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Doradas a la sal y salsas para acompañar a las doradas

NOTA: esta receta se puede hacer con lubina, dorada y  con lisa o mújol. Y se les puede acompañar con patatas, verduras o con lo que mejor gustéis. Si quieres imprimir esta receta está disponible en:https://www.facebook.com/algomasquecuento
Ingredientes (para cuatro personas)4 doradas de 400 g. aprox. -sal para cocinar al horno (suelen ser de dos kilos y se venden en cualquier supermercado). Preparación:
   Colocamos las doradas enteras (con su piel) en una bandeja de horno cuyo fondo esté cubierto de la sal. Un truco para que no tengamos luego que pasarnos mucho tiempo limpiando sería cubrir previamente la bandeja con papel de horno y luego cubrirlo con la sal.    A continuación, cubrimos los pescados con el resto de la sal, pero atentos, tenemos que dejar el ojo del pescado al descubierto, pues cuando el ojo se ponga blanco eso nos indicará que el pescado ya está hecho.


   Una vez que lo tenemos cubiertos, lo entramos en el horno que lo habremos pre-calentado previamente, y lo pondremos a