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Me está mirando IX

Le tocaba hacer guardia esa noche, aunque hubiera preferido quedarse en su casa tirada en el sofá viendo su programa musical favorito. Mac Farlane estaba medio adormilada en su mesa delante de la pantalla del ordenador. Gertrud, la enfermera de guardia, se acercó para llevarle un café caliente. Al depositar la taza sobre la mesa un ruido extraño llamó su atención y la de Mac Farlane que dio un respingo.
-Gertrud, acércate a ver qué pasa-dijo bostezando con cara de fastidio. -Parece que la doctora Svenson está aún en su consulta-contestó Gertrud.
-No digas tonterías, la doctora se fue hace más de una hora, anda vete a ver qué pasa.
Respiró hondo y se dirigió hacia el despacho de la doctora Svenson, por un momento creyó oír la risa de un hombre, pero las luces del despacho estaban apagadas. Abrió la puerta y encendió la luz, no había nadie. Se sobresaltó cuando de repente una ráfaga de aire hizo que se movieran las cortinas las cortinas y los papeles que habían sobre la mesa volaran cayendo…

Para mi madre

Llega el día de las madres, y yo me pregunto:
¿Se pueden regalar rosas a las rosas?
¿Y a un ángel?
¿Qué le puedo regalar a un ángel?
No lo sé.
Solo sé que hay ausencias que nunca se llenan.
Y luces que no se apagarán.
Y eso eres tú, mi luz.
La luz que disipa mis miedos,
que me guía cuando me asaltan las dudas,
una cálida luz que me abriga cuando el frío asola mi alma
aunque físicamente no te pueda abrazar.
No sé cómo continuar esta dedicatoria.
Solo sé que el mejor regalo que me dio la vida
fuiste tú.
Desde que abrí mis ojos un veintiuno de diciembre ya te quería,
y a día de hoy te sigo queriendo,
aunque el destino o quien rige los destinos de este loco mundo
decidió una madrugada de junio
que debías partir
y nos dejó con el alma tiritando.
Y por más que el tiempo pasa
no puedo dejar de recordarte
y de quemarme con la pena de no abrazarte,
de no besarte y, de contarte mis cosas
o de pasear juntas como hacíamos antes.
¿Recuerdas?
No sé cómo terminar.
A la par que escribo se me agolpan los recuerdos,
las lágrimas también.
Te quiero, ahora y siempre.
Mil besos elevo allá dónde te encuentres,
esperando que algún día no muy lejano podamos fundirnos en un abrazo y no separarnos jamás.
Feliz día de la madre, hoy y todos los días de mi vida.

Para mi madre con todo mi amor desde lo más profundo de mi corazón.



Comentarios

  1. Ella siempre esta en tu corazón. Preciosa dedicatoria <3 <3

    Durrell

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  2. Gracias Durrell. Cierto,ella está y estará siempre en mi corazón.

    ResponderEliminar
  3. Bonito homenaje a tu madre y hermosísimo el post que le dedicas. Tu pérdida Isabel fue una gran pérdida, sobre todo porque como intuyo, tu madre murió relativamente joven. Creo que no me equivoco ¿verdad?

    La herida por la pérdida de una persona tan querida y tan cercana como lo es nuestra madre, deja un profundo dolor que, aunque el tiempo lo mitiga en parte, siempre estará con nosotros y no habrá día en que su recuerdo no esté presente.

    Por otra parte, todas esas experiencias tan desgarradoras nos van mostrando el lado menos amable de la vida, el del sufrimiento y la tristeza, el del dolor y el desconsuelo, y todo ello unido nos va curtiendo como personas y nos permite seguir avanzando por el difícil camino de la vida.

    Preciosa y emotiva entrada Isabel.

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    Respuestas
    1. Falleció a los 67 años, el seis de junio hará trece años. Y era una persona muy alegre y cariñosa, siempre con la sonrisa en su rostro. La verdad es que fue muy doloroso para toda mi familia.
      Hacía amistad con todo el mundo y siempre te sacaba una sonrisa aunque estuvieras muy mal.
      Y por mucho tiempo que pase es de esas ausencias que nunca se llenan, pero que se llevan más o menos con el grato recuerdo de aquellos momentos más felices que siempre quedarán en mi corazón, y es a eso a lo que me suelo aferrar cuando estoy en algún momento de bajón.

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NOTA: esta receta se puede hacer con lubina, dorada y  con lisa o mújol. Y se les puede acompañar con patatas, verduras o con lo que mejor gustéis. Si quieres imprimir esta receta está disponible en:https://www.facebook.com/algomasquecuento
Ingredientes (para cuatro personas)4 doradas de 400 g. aprox. -sal para cocinar al horno (suelen ser de dos kilos y se venden en cualquier supermercado). Preparación:
   Colocamos las doradas enteras (con su piel) en una bandeja de horno cuyo fondo esté cubierto de la sal. Un truco para que no tengamos luego que pasarnos mucho tiempo limpiando sería cubrir previamente la bandeja con papel de horno y luego cubrirlo con la sal.    A continuación, cubrimos los pescados con el resto de la sal, pero atentos, tenemos que dejar el ojo del pescado al descubierto, pues cuando el ojo se ponga blanco eso nos indicará que el pescado ya está hecho.


   Una vez que lo tenemos cubiertos, lo entramos en el horno que lo habremos pre-calentado previamente, y lo pondremos a