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Me está mirando X

El inspector Smith decidió tirar de hemeroteca a fin de averiguar algo más sobre el incendio del hospital psiquiátrico. Después de casi dos horas mirando la pantalla del ordenador solo logró un  fuerte dolor de cabeza. Nada, apenas unas pocas notas, pero nada interesante. Decepcionado salió de la biblioteca pública y se encaminó a la farmacia de la esquina en busca de un remedio para el fuerte dolor de cabeza. Al salir de la farmacia, el móvil empezó a vibrar anunciando un mensaje: era Anderson citándole en la cafetería de Harry, su cuñado.
Miró el reloj, aún faltaban diez minutos, se tomó una pastilla para el dolor de cabeza y un poco de café mientras leía las noticias deportivas del día. Volvió a mirar el reloj con impaciencia, los minutos parecían pasar muy despacio ¿Qué sería aquello qué había descubierto Anderson? Pidió otro café y un croissant. A los pocos minutos apareció Anderson,
-Hola jefe-saludó. Tras pedir otro café le entregó una carpeta.
-¿Qué es?-preguntó el inspect…

CALDERETA EXTREMEÑA

      
Se trata de un plato típico de los pastores y, es quizás uno de los platos más emblemáticos de la gastronomía extremeña.

Ingredientes:
-1 pierna de cordero que deshuesaremos y cortaremos en trozos regulares, o bien pedirle al carnicero que la deshuese y la corte en trocitos como si fuera para un estofado.
-Hígado de cordero.
-4 o 5 dientes de ajo.
-1 hoja de laurel grande.
-Pimentón.
-1 pimiento choricero, se puede sustituir por una ñora.
- Un poco de pimienta, o también si se quiere se puede sustituir la pimienta por un poco de guindilla picante ( según el gusto).
- Pan.
-Aceite.
-Sal.
-Vino blanco.

Elaboración:
   En una sartén con abundante aceite, doramos unos trozos de pan ( una rebanada o dos) y cuando estén doraditos, reservamos el pan y sofreímos los ajos de forma que se doren un poco y los echamos en un mortero junto con el ajo.
   En una sartén o en un caldero, echamos el cordero cortado en trocitos, y el hígado ya salpimentado ( o con la guindilla para los más atrevidos). Apartamos un poco del hígado de cordero y lo majamos junto con el pan tostado, un poco de sal, los ajos y el pimiento choricero o ñora ( éste último se puede dejar previamente en un bol con agua caliente para que se le pueda quitar la piel de manera que solo nos quede la carne del pimiento).
  Una vez que la carne se ha dorado un poco se añade una cucharadita de pimentón picante o dulce según el gusto, uno o dos vasos de vino blanco y la hoja de laurel.
  A continuación, añadiremos el majado a la carne y se cubre de agua dejándolo que se guise hasta que se reduzca y se quede en la salsa.
  Se puede acompañar como guarnición con patatas fritas.
   ¡Buen provecho! 
   





Comentarios

  1. Ummm!!!.. esto tiene buena pinta!! El típico plato que el medico incluye en todas las dietas ;P

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  2. Está riquísimo te lo aseguro, eso sí no asiduamente pero algún domingo prueba a hacerlo, además hay muchas variantes. Mi madre lo solía hacer de vez en cuando, y le salía muuy buena, a mi también me sale bastante buena no es por na, jajaja. Son los genes...mi bisabuelo materno era pastor, así que digo yo que de ahí habremos cogido experiencia en la elaboración de tan exquisita y suculenta receta.

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  3. Ñam ñam se me está haciendo la boca agua... copiaré la receta para hacerla un día ¡Con lo que me gustan a mí los guisotes!!!!

    Besoooss

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    Respuestas
    1. Está muy buena,te lo aseguro. Y además cuando se queda reducida a la salsa no veas como mojarán con el pan más de uno XDD. Besos

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Doradas a la sal y salsas para acompañar a las doradas

NOTA: esta receta se puede hacer con lubina, dorada y  con lisa o mújol. Y se les puede acompañar con patatas, verduras o con lo que mejor gustéis. Si quieres imprimir esta receta está disponible en:https://www.facebook.com/algomasquecuento
Ingredientes (para cuatro personas)4 doradas de 400 g. aprox. -sal para cocinar al horno (suelen ser de dos kilos y se venden en cualquier supermercado). Preparación:
   Colocamos las doradas enteras (con su piel) en una bandeja de horno cuyo fondo esté cubierto de la sal. Un truco para que no tengamos luego que pasarnos mucho tiempo limpiando sería cubrir previamente la bandeja con papel de horno y luego cubrirlo con la sal.    A continuación, cubrimos los pescados con el resto de la sal, pero atentos, tenemos que dejar el ojo del pescado al descubierto, pues cuando el ojo se ponga blanco eso nos indicará que el pescado ya está hecho.


   Una vez que lo tenemos cubiertos, lo entramos en el horno que lo habremos pre-calentado previamente, y lo pondremos a