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Me está mirando IX

Le tocaba hacer guardia esa noche, aunque hubiera preferido quedarse en su casa tirada en el sofá viendo su programa musical favorito. Mac Farlane estaba medio adormilada en su mesa delante de la pantalla del ordenador. Gertrud, la enfermera de guardia, se acercó para llevarle un café caliente. Al depositar la taza sobre la mesa un ruido extraño llamó su atención y la de Mac Farlane que dio un respingo.
-Gertrud, acércate a ver qué pasa-dijo bostezando con cara de fastidio. -Parece que la doctora Svenson está aún en su consulta-contestó Gertrud.
-No digas tonterías, la doctora se fue hace más de una hora, anda vete a ver qué pasa.
Respiró hondo y se dirigió hacia el despacho de la doctora Svenson, por un momento creyó oír la risa de un hombre, pero las luces del despacho estaban apagadas. Abrió la puerta y encendió la luz, no había nadie. Se sobresaltó cuando de repente una ráfaga de aire hizo que se movieran las cortinas las cortinas y los papeles que habían sobre la mesa volaran cayendo…

CALDERETA EXTREMEÑA

      
Se trata de un plato típico de los pastores y, es quizás uno de los platos más emblemáticos de la gastronomía extremeña.

Ingredientes:
-1 pierna de cordero que deshuesaremos y cortaremos en trozos regulares, o bien pedirle al carnicero que la deshuese y la corte en trocitos como si fuera para un estofado.
-Hígado de cordero.
-4 o 5 dientes de ajo.
-1 hoja de laurel grande.
-Pimentón.
-1 pimiento choricero, se puede sustituir por una ñora.
- Un poco de pimienta, o también si se quiere se puede sustituir la pimienta por un poco de guindilla picante ( según el gusto).
- Pan.
-Aceite.
-Sal.
-Vino blanco.

Elaboración:
   En una sartén con abundante aceite, doramos unos trozos de pan ( una rebanada o dos) y cuando estén doraditos, reservamos el pan y sofreímos los ajos de forma que se doren un poco y los echamos en un mortero junto con el ajo.
   En una sartén o en un caldero, echamos el cordero cortado en trocitos, y el hígado ya salpimentado ( o con la guindilla para los más atrevidos). Apartamos un poco del hígado de cordero y lo majamos junto con el pan tostado, un poco de sal, los ajos y el pimiento choricero o ñora ( éste último se puede dejar previamente en un bol con agua caliente para que se le pueda quitar la piel de manera que solo nos quede la carne del pimiento).
  Una vez que la carne se ha dorado un poco se añade una cucharadita de pimentón picante o dulce según el gusto, uno o dos vasos de vino blanco y la hoja de laurel.
  A continuación, añadiremos el majado a la carne y se cubre de agua dejándolo que se guise hasta que se reduzca y se quede en la salsa.
  Se puede acompañar como guarnición con patatas fritas.
   ¡Buen provecho! 
   





Comentarios

  1. Ummm!!!.. esto tiene buena pinta!! El típico plato que el medico incluye en todas las dietas ;P

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  2. Está riquísimo te lo aseguro, eso sí no asiduamente pero algún domingo prueba a hacerlo, además hay muchas variantes. Mi madre lo solía hacer de vez en cuando, y le salía muuy buena, a mi también me sale bastante buena no es por na, jajaja. Son los genes...mi bisabuelo materno era pastor, así que digo yo que de ahí habremos cogido experiencia en la elaboración de tan exquisita y suculenta receta.

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  3. Ñam ñam se me está haciendo la boca agua... copiaré la receta para hacerla un día ¡Con lo que me gustan a mí los guisotes!!!!

    Besoooss

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    Respuestas
    1. Está muy buena,te lo aseguro. Y además cuando se queda reducida a la salsa no veas como mojarán con el pan más de uno XDD. Besos

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NOTA: esta receta se puede hacer con lubina, dorada y  con lisa o mújol. Y se les puede acompañar con patatas, verduras o con lo que mejor gustéis. Si quieres imprimir esta receta está disponible en:https://www.facebook.com/algomasquecuento
Ingredientes (para cuatro personas)4 doradas de 400 g. aprox. -sal para cocinar al horno (suelen ser de dos kilos y se venden en cualquier supermercado). Preparación:
   Colocamos las doradas enteras (con su piel) en una bandeja de horno cuyo fondo esté cubierto de la sal. Un truco para que no tengamos luego que pasarnos mucho tiempo limpiando sería cubrir previamente la bandeja con papel de horno y luego cubrirlo con la sal.    A continuación, cubrimos los pescados con el resto de la sal, pero atentos, tenemos que dejar el ojo del pescado al descubierto, pues cuando el ojo se ponga blanco eso nos indicará que el pescado ya está hecho.


   Una vez que lo tenemos cubiertos, lo entramos en el horno que lo habremos pre-calentado previamente, y lo pondremos a