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Me está mirando IX

Le tocaba hacer guardia esa noche, aunque hubiera preferido quedarse en su casa tirada en el sofá viendo su programa musical favorito. Mac Farlane estaba medio adormilada en su mesa delante de la pantalla del ordenador. Gertrud, la enfermera de guardia, se acercó para llevarle un café caliente. Al depositar la taza sobre la mesa un ruido extraño llamó su atención y la de Mac Farlane que dio un respingo.
-Gertrud, acércate a ver qué pasa-dijo bostezando con cara de fastidio. -Parece que la doctora Svenson está aún en su consulta-contestó Gertrud.
-No digas tonterías, la doctora se fue hace más de una hora, anda vete a ver qué pasa.
Respiró hondo y se dirigió hacia el despacho de la doctora Svenson, por un momento creyó oír la risa de un hombre, pero las luces del despacho estaban apagadas. Abrió la puerta y encendió la luz, no había nadie. Se sobresaltó cuando de repente una ráfaga de aire hizo que se movieran las cortinas las cortinas y los papeles que habían sobre la mesa volaran cayendo…

El proceso a un ángel. Final

   Estoy incomunicado en esta sala, mi único contacto con el exterior es a través del ángel Joaquim, mi guardián. Es una sala amplia, confortable, las paredes parecen hechas de una fina bruma, que cuando me acerco se diluye y forma imágenes. Esas imágenes que muestra pertenecen a mi existencia como ángel. Es curioso, a medida que pasa un episodio vivido, este se borra de mis recuerdos, no sé que estará pasando, pero es una sensación rara, desconcertante. 

   Fuera de la sala:
  Miguel, ¿estás seguro de que Yamabel optará por el destierro?
  Sí, Gabriel por esa razón le trajimos a la sala alfa, para borrar todo recuerdo vivido como ángel. De otra forma, no sería capaz de vivir entre los humanos. Le tomarían por loco. 
  Espero que tome la decisión que tome, las cosas le vayan bien. Lástima que lo perdamos, era un gran protector.

  Sí Gabriel, es una lástima. Pero hemos de tener confianza en que su buena conducta como humano sea un ejemplo a seguir.
...........................................................................
 Ya han transcurrido los tres días acordados por el tribunal, aunque yo la decisión la tomé desde que me ofrecieron la opción entre seguir aquí y el destierro. Mi decisión la tendré que dar a conocer en breves instantes ante el Tribunal Supremo Celestial, presidido por los tres árcangeles mayores: Miguel, Rafael y Gabriel. Me acaba de indicar Joaquim que entre a la Sala en la que acaba de constituirse el Tribunal.

¡Yamabel, pronuncie aquí ante este tribunal su decisión!
Señorías, ante este Ilustrísimo Tribunal Celestial manifiesto  mi decisión de vivir como ser humano, por consiguiente opto por el destierro. Expresar asimismo mi dolor por decepcionar con mi decisión a todos los que depositaron su confianza en mí, pero no puedo luchar contra este sentimiento que habita en mi interior. Créanme que lo intenté, pero ese sentimiento fue creciendo y haciéndose más fuerte.
¡Siendo así esta tu decisión, Yamabel, este tribunal acuerda aceptarla y condenarte al destierro! Esta pena será aplicada en este mismo acto. A partir de este momento, tú Yamabel vivirás en la tierra como un simple humano más, y ya no recordarás más de tu existencia como ángel. Esta es la sentencia que ordenamos y mandamos.

He sentido un fogonazo de luz, de una luz azul intensa y brillante en el mismo momento en que el Tribunal Celestial pronunciara las últimas palabras del veredicto.

-¡Oh esa luz, me molesta a los ojos!
-¿Se encuentra mejor?
-¿ Dónde estoy? ¿Quién es usted?
-Soy Ruth, enfermera del Hospital Memorial ¿recuerda?
-¡Uf, me duele la cabeza ! ¿Qué me ha pasado?
- Pues verá, acababa usted de volver de vacaciones y reincorporarse como psicólogo en el edificio de enfrente, dónde trata usted a sus pacientes enfermos de Alzheimer, y al salir a tomar un café ha sido atropellado por un coche al que le habían fallado los frenos. Afortunadamente no ha sido grave, solo tiene usted conmoción cerebral. Ahora mismo viene su amigo, el doctor Javier Pérez, el neurólogo para hacerle una visita y ver como va evolucionando.

-¡Pues no recuerdo nada de nada!

-¿ Cómo se encuentra el psicólogo más despistado del mundo mundial?
-Pues desmemoriado, no me acuerdo ni del día en que vivo, eso sí tu como siempre tan bromista.
- Bueno por lo menos ya te acuerdas de mí, lo cual es una garantía de que te vas recuperando. Por cierto, tus pacientes me han preguntado por ti, eso sí, sólo los que aún se acuerdan de tu careto jajaja.
-¡Qué simpático aquí el amigo!
-¿Te acuerdas de aquella chica que te interesaba tanto? pues acaba de ganar una plaza de enfermera. Estará trabajando como auxiliar de tu jefa, la doctora Asunción Ballesta.
-¡Vaya eso sí que es una buena noticia!
- Pero no tengas tanta prisa, que aún no te he dado el alta. Al menos esta noche la pasarás aquí pringaaaoo jajaja.

  Esa noche, a Salvador se le hacía interminable, quería incorporarse cuanto antes a su puesto, volver a ver a Alejandra. No podía dormir, solo dar vueltas en la cama. Pasó toda la noche dándole vueltas a la cabeza, esos nervios horribles no lo dejaban descansar en paz.

   Al día siguiente, a las ocho en punto, suena una voz que lo despierta de un sobresalto.

-¡Dormilóooon venga, despierta que ya es hora de que te vistas y ten pongas guapo para ir a trabajar!
-¡La madre que te..... ¿tú te crees que son maneras de despertar a un pobre accidentado?
- He venido a darte el alta, ya está firmado aquí tienes ya puedes reincorporarte, y ten más cuidado con los coches sin frenos. Bueno, yo por si acaso ya he llevado mi coche al taller.
- Ah pero encima, fuiste tú el mamón que me atropelló.
- Es que pensé que te quedaba un día más de vacaciones, y mi coche se solidarizó contigo y......fuera de bromas lo siento amigo,en la vida lo he pasado tan mal como ayer, el maldito coche no me respondía. En el taller me han dicho que algún roedor había mordido los cables del freno, vamos para haberme matado. Intenté disminuir la velocidad pero no pude evitar atropellarte y milagrosamente no ocurrió nada y el coche se paró con solo el impacto. No me lo explico.
- Bueno te perdono porque me han cuidado bien, y sé que eres un buen amigo. Pero me tienes que invitar a comer hoy que ando algo zombie.
- Es normal, tu siempre fuiste algo zombie... vale hoy invita la casa, ¡pero no te acostumbres mucho eh! 
   Al cabo de la media hora, al entrar por la puerta del centro de día del hospital Memorial, tropieza con Alejandra.
- ¡Hola Salvador, qué tal estás! me dijeron ayer lo de tu accidente, ¿estás bien ya del todo?
- Sí, eso creo. Me comentó Javier que vas a trabajar ya como enfermera titular del centro. Me alegro mucho por ti, además quién mejor que tu para ocupar ese puesto. Perdona si te digo alguna inconveniencia pues no tengo la cabeza muy acá.
- Desde luego, eres chistoso. Me alegro que sea así, pues desde que murió mi abuela me prometí a mi misma seguir luchando por ayudar a las personas con esta enfermedad. Y como tú bien dices, pues ya llevo un camino recorrido pues conozco de primera mano como actúa la enfermedad. Me encanta volver a verte de nuevo. No sé que te pasó pero te marchaste de excedencia por unos meses y luego no supe más de ti.
- Sí, la verdad es que fue todo tan rápido que no me dio tiempo a decir nada. Me fui a hacer unos cursos en Nueva York, sobre los avances en los estudios psicológicos de la enfermedad. Luego cuando volví me enteré de lo de la muerte de tu abuela, pero no te localicé. Lo siento de verás.
Espero que sepas perdonarme, soy un estúpido, no debí marcharme de esa manera.
- Quedas perdonado, pero tendrás que invitarme a cenar algún día y contarme algo de Nueva York, porque igual hasta te trajiste a alguna americana y la tienes escondida y no me la quieres presentar.
- Te invito mañana a las nueve en mi apartamento si te parece bien. Eso sí mejor encargaré la comida, porque si no vamos a terminar aquí de nuevo. Y en cuanto a pareja sentimental no existe nadie.....salvo que alguien que conozco le interese serlo.
-¿ Me estás echando los tejos o es impresión mía?
 - Bueno yo te echaría los tejos y el tejado entero, otra cosa es que tu me aceptes. Claro que imagino que teniendo novio va a ser que no.
-Pues mira da la casualidad que al novio le eché a ladrillazos a los dos meses de salir. Y si estuve saliendo con el chulo ese fue porque desapareciste como un fantasma. Y al cabo de dos semanas sin saber nada de nada reapareciste. De hecho, cuando reapareciste solo llevaba un día saliendo con Alfredo, pero no era definitivo. Y tu volviste a irte. Prométeme que no saldrás huyendo esta vez.
- No mi vida, esta vez no me voy. Quiero que sepas que no te voy a abandonar nunca, mi voluntad es estar contigo para siempre....si tu quieres.
- Claro que quiero, acaso no te lo dejé claro aquel día cuando te besé.
- Sí, es algo que no se me ha olvidado. Es el momento más feliz de mi vida. 
 Entonces mañana a las ocho.
 Bueno, esta tarde te invito a un café. Que como ayer me lo tomé libre, esta tarde tengo trabajo hasta bien tarde.




  

Comentarios

  1. Bien, lo has acabado, no te lo has cargado, ha terminado con la chica...vas cogiendo la idea ;)

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  2. Debe ser la navidad y las lucecitas jajajaja

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Doradas a la sal y salsas para acompañar a las doradas

NOTA: esta receta se puede hacer con lubina, dorada y  con lisa o mújol. Y se les puede acompañar con patatas, verduras o con lo que mejor gustéis. Si quieres imprimir esta receta está disponible en:https://www.facebook.com/algomasquecuento
Ingredientes (para cuatro personas)4 doradas de 400 g. aprox. -sal para cocinar al horno (suelen ser de dos kilos y se venden en cualquier supermercado). Preparación:
   Colocamos las doradas enteras (con su piel) en una bandeja de horno cuyo fondo esté cubierto de la sal. Un truco para que no tengamos luego que pasarnos mucho tiempo limpiando sería cubrir previamente la bandeja con papel de horno y luego cubrirlo con la sal.    A continuación, cubrimos los pescados con el resto de la sal, pero atentos, tenemos que dejar el ojo del pescado al descubierto, pues cuando el ojo se ponga blanco eso nos indicará que el pescado ya está hecho.


   Una vez que lo tenemos cubiertos, lo entramos en el horno que lo habremos pre-calentado previamente, y lo pondremos a