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Me está mirando IX

Le tocaba hacer guardia esa noche, aunque hubiera preferido quedarse en su casa tirada en el sofá viendo su programa musical favorito. Mac Farlane estaba medio adormilada en su mesa delante de la pantalla del ordenador. Gertrud, la enfermera de guardia, se acercó para llevarle un café caliente. Al depositar la taza sobre la mesa un ruido extraño llamó su atención y la de Mac Farlane que dio un respingo.
-Gertrud, acércate a ver qué pasa-dijo bostezando con cara de fastidio. -Parece que la doctora Svenson está aún en su consulta-contestó Gertrud.
-No digas tonterías, la doctora se fue hace más de una hora, anda vete a ver qué pasa.
Respiró hondo y se dirigió hacia el despacho de la doctora Svenson, por un momento creyó oír la risa de un hombre, pero las luces del despacho estaban apagadas. Abrió la puerta y encendió la luz, no había nadie. Se sobresaltó cuando de repente una ráfaga de aire hizo que se movieran las cortinas las cortinas y los papeles que habían sobre la mesa volaran cayendo…

La rockera de la luna

    La rockera de la luna, tiene alma de Samurai, le gusta la cultura del extremo oriente, y algún día no muy lejano desearía viajar hasta allá. Mientras eso sucede, cada noche conjura a la luna para pedirle que algún día pueda visitar Japón. La luna complaciente, le hace un guiño a la joven y se tiñe para ella de un color rojo pasión. Obedientes, el resto del firmamento improvisan una trepidante melodía de guitarras eléctricas y baterías para envolver a la joven  en una frenética y rítmica energía. Le entonan una canción de un grupo japonés, un tal One Ok Rock, que la eleva hasta un estado de suma felicidad que casi levita como si no existiera la gravedad.




 Al día siguiente, la luna improvisa su concierto nocturno con sonidos de marte, son  30 seconds to mars que la luna refleja en tonos azules, los ojos de su voz cantante. La joven que ante tal imagen se encuentra, enloquece de felicidad y le dedica a la luna un poema de eterna complicidad.

30 seconds to mars


Su rockera de noche le hace un guiño a su cómplice y compañera, para que como cada noche, le entone bellas melodías, melodías rockeras. 

 Para mi amiga Gema Díaz, te deseo un feliz cumpleaños, espero que te guste y que tu cómplice luna te conceda tu sueño deseado.

¡Felicidades!

Comentarios

  1. Estoy completamente nirvanizada XD muchas gracias!!!

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  2. De nada, me alegro de que te haya gustado ;)

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  3. wuuuuuuuuuuuuuuuoooooooooo
    de lujo isa
    eso estuvo tremendo
    sin palabras
    O_O
    *¬*

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  4. Gracias Miguel, me alegro de que a ti también te haya gustado

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Doradas a la sal y salsas para acompañar a las doradas

NOTA: esta receta se puede hacer con lubina, dorada y  con lisa o mújol. Y se les puede acompañar con patatas, verduras o con lo que mejor gustéis. Si quieres imprimir esta receta está disponible en:https://www.facebook.com/algomasquecuento
Ingredientes (para cuatro personas)4 doradas de 400 g. aprox. -sal para cocinar al horno (suelen ser de dos kilos y se venden en cualquier supermercado). Preparación:
   Colocamos las doradas enteras (con su piel) en una bandeja de horno cuyo fondo esté cubierto de la sal. Un truco para que no tengamos luego que pasarnos mucho tiempo limpiando sería cubrir previamente la bandeja con papel de horno y luego cubrirlo con la sal.    A continuación, cubrimos los pescados con el resto de la sal, pero atentos, tenemos que dejar el ojo del pescado al descubierto, pues cuando el ojo se ponga blanco eso nos indicará que el pescado ya está hecho.


   Una vez que lo tenemos cubiertos, lo entramos en el horno que lo habremos pre-calentado previamente, y lo pondremos a