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Me está mirando IX

Le tocaba hacer guardia esa noche, aunque hubiera preferido quedarse en su casa tirada en el sofá viendo su programa musical favorito. Mac Farlane estaba medio adormilada en su mesa delante de la pantalla del ordenador. Gertrud, la enfermera de guardia, se acercó para llevarle un café caliente. Al depositar la taza sobre la mesa un ruido extraño llamó su atención y la de Mac Farlane que dio un respingo.
-Gertrud, acércate a ver qué pasa-dijo bostezando con cara de fastidio. -Parece que la doctora Svenson está aún en su consulta-contestó Gertrud.
-No digas tonterías, la doctora se fue hace más de una hora, anda vete a ver qué pasa.
Respiró hondo y se dirigió hacia el despacho de la doctora Svenson, por un momento creyó oír la risa de un hombre, pero las luces del despacho estaban apagadas. Abrió la puerta y encendió la luz, no había nadie. Se sobresaltó cuando de repente una ráfaga de aire hizo que se movieran las cortinas las cortinas y los papeles que habían sobre la mesa volaran cayendo…

La tejedora de instantes

    La tejedora de instantes, trabaja incansablemente para ir tejiendo segundo a segundo y milímetro a milímetro cada instante en un fino y delicado hilo de sentimientos unidos por un invisible corazón que late en cada relato,  en cada imagen  o en cada fragmento de una bella composición que la tejedora va uniendo con mucho mimo para conformar un delicado tejido en el que se plasman bellas historias, cuentos y curiosidades que luego cuando las tiene totalmente elaborados muestra con la satisfacción del trabajo bien hecho. 
 Entreteje instantes
 amable tejedora, 
prende
 en tu hilo invisible 
una bella historia
teje un cuento,
 o teje un relato,
teje una imagen
 de un bosque encantado.
 No dejes de tejer
 amiga infatigable, 
que de sentimientos vistes 
tus bellos relatos, 
teje con mimo,
 y con esmero
el cuento de un niño
 surcando los mares 
en su velero.


 Desde este rincón te deseo feliz cumpleaños Isa!!

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Doradas a la sal y salsas para acompañar a las doradas

NOTA: esta receta se puede hacer con lubina, dorada y  con lisa o mújol. Y se les puede acompañar con patatas, verduras o con lo que mejor gustéis. Si quieres imprimir esta receta está disponible en:https://www.facebook.com/algomasquecuento
Ingredientes (para cuatro personas)4 doradas de 400 g. aprox. -sal para cocinar al horno (suelen ser de dos kilos y se venden en cualquier supermercado). Preparación:
   Colocamos las doradas enteras (con su piel) en una bandeja de horno cuyo fondo esté cubierto de la sal. Un truco para que no tengamos luego que pasarnos mucho tiempo limpiando sería cubrir previamente la bandeja con papel de horno y luego cubrirlo con la sal.    A continuación, cubrimos los pescados con el resto de la sal, pero atentos, tenemos que dejar el ojo del pescado al descubierto, pues cuando el ojo se ponga blanco eso nos indicará que el pescado ya está hecho.


   Una vez que lo tenemos cubiertos, lo entramos en el horno que lo habremos pre-calentado previamente, y lo pondremos a