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Me está mirando IX

Le tocaba hacer guardia esa noche, aunque hubiera preferido quedarse en su casa tirada en el sofá viendo su programa musical favorito. Mac Farlane estaba medio adormilada en su mesa delante de la pantalla del ordenador. Gertrud, la enfermera de guardia, se acercó para llevarle un café caliente. Al depositar la taza sobre la mesa un ruido extraño llamó su atención y la de Mac Farlane que dio un respingo.
-Gertrud, acércate a ver qué pasa-dijo bostezando con cara de fastidio. -Parece que la doctora Svenson está aún en su consulta-contestó Gertrud.
-No digas tonterías, la doctora se fue hace más de una hora, anda vete a ver qué pasa.
Respiró hondo y se dirigió hacia el despacho de la doctora Svenson, por un momento creyó oír la risa de un hombre, pero las luces del despacho estaban apagadas. Abrió la puerta y encendió la luz, no había nadie. Se sobresaltó cuando de repente una ráfaga de aire hizo que se movieran las cortinas las cortinas y los papeles que habían sobre la mesa volaran cayendo…

Pincho de jamón serrano con huevo de codorniz


Plato con los pinchos de jamón serrano y huevo de codorniz
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Es fácil de hacer y además está rico, rico.
Tomamos unos panecillos y los tostamos un poco. En un bol aparte rallamos un tomate o dos según los pinchos que queramos hacer. Una vez que hemos rallado el tomate le echamos unas gotitas de aceite y le añadimos sal al gusto. Lo removemos bien y si está a nuestro gusto mejor. Untamos los panecillos con la salsa de tomate que acabamos de hacer y encima colocamos las tiras de jamón o lonchitas de jamón serrano. 
 En una sartén que habremos impregnado de un poquito de aceite, casi nada vamos que si le dais con un papel de cocina untada con aceite mejor. Lo calentamos a fuego suave y echamos uno a uno los huevos de codorniz. De manera que cuando se cuaje la clara lo sacamos y lo colocamos encima del jamón y luego seguimos con el siguiente. Nada de echarlos todos de golpe. Le echamos un poquito de sal a la yema y ya está. Así de sencillo. 

Comentarios

  1. ¡Dios santo! Me comería catorce o quince, porque deben estar de escándalo. Si na más mirar la foto ya se pone uno a babear.

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    1. Te aseguro que están buenísimos. Los hice hace dos días y a mis sobrinos les encantó. Y además son sencillos de hacer. Prueba a hacerlos y ya me contarás que tal.

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  2. Pues si tienen buena pinta. Esos vienen estupendos para mi régimen, el de comer todo lo que te de la gana y que te importe un bledo lo que te engorde, que tengo que reconstruir muchas células. Los probaré.

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    1. Pruébalos que están muy ricos..y además naturales y con ese tomate ralladito no veas qué buenos están. Si aquí ya me tienen haciendo estas tapas y otras muchas que de vez en cuando se me ocurren; pero no solo a mí, que aquí mis ayudantes de cocina también tienen sus ideas. El pequeño estaba untando el otro día el paté con rodajas de chorizo, suena raro, pero está bueno. Y mira que yo no soy muy amiga de comer chorizo, y menos con paté..

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Doradas a la sal y salsas para acompañar a las doradas

NOTA: esta receta se puede hacer con lubina, dorada y  con lisa o mújol. Y se les puede acompañar con patatas, verduras o con lo que mejor gustéis. Si quieres imprimir esta receta está disponible en:https://www.facebook.com/algomasquecuento
Ingredientes (para cuatro personas)4 doradas de 400 g. aprox. -sal para cocinar al horno (suelen ser de dos kilos y se venden en cualquier supermercado). Preparación:
   Colocamos las doradas enteras (con su piel) en una bandeja de horno cuyo fondo esté cubierto de la sal. Un truco para que no tengamos luego que pasarnos mucho tiempo limpiando sería cubrir previamente la bandeja con papel de horno y luego cubrirlo con la sal.    A continuación, cubrimos los pescados con el resto de la sal, pero atentos, tenemos que dejar el ojo del pescado al descubierto, pues cuando el ojo se ponga blanco eso nos indicará que el pescado ya está hecho.


   Una vez que lo tenemos cubiertos, lo entramos en el horno que lo habremos pre-calentado previamente, y lo pondremos a