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Me está mirando IX

Le tocaba hacer guardia esa noche, aunque hubiera preferido quedarse en su casa tirada en el sofá viendo su programa musical favorito. Mac Farlane estaba medio adormilada en su mesa delante de la pantalla del ordenador. Gertrud, la enfermera de guardia, se acercó para llevarle un café caliente. Al depositar la taza sobre la mesa un ruido extraño llamó su atención y la de Mac Farlane que dio un respingo.
-Gertrud, acércate a ver qué pasa-dijo bostezando con cara de fastidio. -Parece que la doctora Svenson está aún en su consulta-contestó Gertrud.
-No digas tonterías, la doctora se fue hace más de una hora, anda vete a ver qué pasa.
Respiró hondo y se dirigió hacia el despacho de la doctora Svenson, por un momento creyó oír la risa de un hombre, pero las luces del despacho estaban apagadas. Abrió la puerta y encendió la luz, no había nadie. Se sobresaltó cuando de repente una ráfaga de aire hizo que se movieran las cortinas las cortinas y los papeles que habían sobre la mesa volaran cayendo…

Mi guerrera valiente

Guerrera de luz,
mujer de valor
infinito.
De amor a la vida,
y de sonrisa alegre.
De sus debilidades
hace renacer su luz
y un coraje vehemente.
Y aunque ese cruel enemigo
se empeñe,
tú eres fuerte
y valiente.
En esta tu dura batalla,
yo te doy mi mano,
para caminar contigo;
a tu lado me tienes.
Porque si pudiera 
darte mi vida
la mía te prestara
una y mil veces.
Solo una cosa te pido,
que no te rindas nunca
aunque el enemigo
te desarme
y parezca más fuerte.
Porque tú eres luz,
eres alegría,
y eres mi guerrera;
mi guerrera valiente.

Dedicado a mi sobrina Sandra Barrado Fernández, mi guerrera valiente.



Comentarios

  1. Toda mi fuerza y ánimo para tú sobrina. Ya verás como se lo merienda enterito y todo queda en un mal recuerdo.

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    1. Ese es nuestro mayor deseo, que todo sea solo un mal recuerdo. Un beso

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  2. Creo entender que tu querida sobrina está enferma. Vaya todo mi apoyo para ella y para tí, mucho ánimo.

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  3. Sí, está luchando contra un carcinoma de tiroides. Ella es muy fuerte, y es muy positiva, actitud que por otro lado le ayuda mucho a sobrellevar su enfermedad. Esa actitud es lo que más admiro de ella, yo estaría con los ánimos por los suelos. Y creo que es esa la actitud que hay que adoptar siempre para superar cualquier enfermedad y cualquier bache que nos encontramos en la vida. Nuestro deseo es que se recupere y que pueda hacer vida normal lo antes posible.
    Gracias por tu apoyo. Saludos.

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  4. Si te sirve de consuelo, la mujer de un primo hermano mío (Toni), superó un problema similar hace años. Ahora, pasado el tiempo vive una vida completamente normal, sin rastro de su antigua enfermedad. Mucho ánimo. Saludos.

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    1. Gracias, eso deseamos y confiamos, que lo supere y pueda hacer pronto su vida normal.

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Doradas a la sal y salsas para acompañar a las doradas

NOTA: esta receta se puede hacer con lubina, dorada y  con lisa o mújol. Y se les puede acompañar con patatas, verduras o con lo que mejor gustéis. Si quieres imprimir esta receta está disponible en:https://www.facebook.com/algomasquecuento
Ingredientes (para cuatro personas)4 doradas de 400 g. aprox. -sal para cocinar al horno (suelen ser de dos kilos y se venden en cualquier supermercado). Preparación:
   Colocamos las doradas enteras (con su piel) en una bandeja de horno cuyo fondo esté cubierto de la sal. Un truco para que no tengamos luego que pasarnos mucho tiempo limpiando sería cubrir previamente la bandeja con papel de horno y luego cubrirlo con la sal.    A continuación, cubrimos los pescados con el resto de la sal, pero atentos, tenemos que dejar el ojo del pescado al descubierto, pues cuando el ojo se ponga blanco eso nos indicará que el pescado ya está hecho.


   Una vez que lo tenemos cubiertos, lo entramos en el horno que lo habremos pre-calentado previamente, y lo pondremos a