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Me está mirando IX

Le tocaba hacer guardia esa noche, aunque hubiera preferido quedarse en su casa tirada en el sofá viendo su programa musical favorito. Mac Farlane estaba medio adormilada en su mesa delante de la pantalla del ordenador. Gertrud, la enfermera de guardia, se acercó para llevarle un café caliente. Al depositar la taza sobre la mesa un ruido extraño llamó su atención y la de Mac Farlane que dio un respingo.
-Gertrud, acércate a ver qué pasa-dijo bostezando con cara de fastidio. -Parece que la doctora Svenson está aún en su consulta-contestó Gertrud.
-No digas tonterías, la doctora se fue hace más de una hora, anda vete a ver qué pasa.
Respiró hondo y se dirigió hacia el despacho de la doctora Svenson, por un momento creyó oír la risa de un hombre, pero las luces del despacho estaban apagadas. Abrió la puerta y encendió la luz, no había nadie. Se sobresaltó cuando de repente una ráfaga de aire hizo que se movieran las cortinas las cortinas y los papeles que habían sobre la mesa volaran cayendo…

Operación ¡michelines fuera!

Publicado por Domingo Descanso para Crónicas de Villatortas del Sordete.es


El verano está a la vuelta de la esquina y, como cada año, parece ineludible la ardua tarea de rebajar esos kilitos de más que hemos ido acumulando en ciertas partes de nuestro cuerpo. Se suele etiquetar  a esa batalla contra esos los kilos de más como operación bikini, como si la lucha por lucir una buena figura de cara al verano fuese una preocupación exclusiva de las mujeres; todo lo contrario, los hombres también estamos en el mismo frente, así que no me parece lógico llamar a esta batalla como de operación bikini, entre otras cosas porque no me veo yo con bikini en la playa, así que mi propuesta es llamarle “operación michelines fuera” que no hace distinciones entre ambos sexos.  ¿Qué me dicen?

Lo primero que hacemos para luchar contra los michelines es acudir al gimnasio como si nos fuera la vida en ello. Y como hay oferta de suscripciones a bajo precio allí que vamos todos como desesperados, pero no creas que la oferta es tan solo para tres meses, la oferta consiste en pagar una cuota anual. Y claro como estás como loco por hacer desaparecer ese michelin tan simpático terminas claudicando, lo que ocurre es que algunos tiran la toalla y el dinero antes de tiempo. A los que les sobra claro…El dinero y el tiempo; también los michelines, pero ya si eso lo dejan para otro día.
Lo que hacen el primer día es encoger tripa, sacar morritos y autofoto para el Facebook. Que hay que presumir faltaría más. Hacen mucha pose y poco ejercicio. A las dos semanas si vuelven será por vergüenza o por equivocación. También están los que se lo toman con más dedicación y, aunque sean dos meses,  pagan los cuartos a un entrenador personal-amén de la cuota del gimnasio-para cumplir el objetivo de tan ardua tarea. Para eso se apuntó ¿no? Aunque también los hay que le cogen gusto a eso del corpore sano y, tras esos meses de plantar batalla a los kilos, siguen en su entrenamiento habitual. Como comprenderéis la constancia es una virtud que poseen muy pocos y la de acudir al gimnasio a machacarte un par de horas diarias no iba a ser la excepción

Otra forma de iniciar la operación michelines son las dietas, es la apuesta de los más vagos o de los que no tienen tiempo. El inconveniente es que te apuntes a las dietas milagro que pululan por internet y acabes con más kilos de los que tenías. Ya que comes poco y mal y al final cuando terminas la estúpida dieta resulta que vuelves a hacer vida normal, porque lo otro era un crimen contra tu salud, y recuperas los kilos de antes más los del efecto rebote. Lo mejor es combinar una dieta equilibrada puesta por un dietista y ejercicio físico. Lo demás son cuentos chinos.

Y no me podía olvidar de la más socorrida, hace unos años estaba más de moda, ahora vuelve con fuerza aunque disfrazada con otro nombre. Le llamen running, footing o como le quieran llamar no es otra cosa que ponerte ropa deportiva y tus zapatillas y a correr. Pero para eso hacen falta ganas, que no todo el mundo las tiene.

También está andar y montar en bicicleta. Algunos ciclistas son muy curiosos, después de circular unos pocos kilómetros paran a reponer fuerzas, algunos más que reponerla la rebosan, con un buen bocadillo y una cerveza. Los que la rebosan ya si eso siguen con algunas tapas más por eso de almacenar energía para el camino.

Lo importante en todo esto es que haya un control médico, preferentemente un endocrino, y realizar ejercicio regularmente durante todo el año y no querer hacer en dos meses lo que no has hecho en todo el año. Pero sobre todo llevar una alimentación sana y equilibrada.

Por mi parte yo voy a ver si tuneo mis michelines porque me han cogido cariño y no me abandonan. 

Imagenes: Pixabay.com

Comentarios

  1. La verdad es que si, lo mejor es comer de todo y hacer un poco de ejercicio al día (aunque sea dar una o dos vueltas a la manzana) . Yo no soy nada buena comiendo, pero no abusando de lo que ya de sobra sabemos que no es bueno.. me hace estar bien :) Ni gordita, ni delgada, normal..

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    Respuestas
    1. Comer sano y ejercicio diario es fundamentaL, pero sobre todo estar a gusto con tu cuerpo. No sé lo que hará mi "reportero" Domingo Descanso, pero yo últimamente me muevo menos por la dichosa alergia. Lo que sí hago es bicicleta estática, así no tengo problemas con las alergias primaverales XD. Y me pasa como a ti, ni estoy gordita, ni delgada, me sigo manteniendo en mi peso normal y estoy feliz así.

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